Un día circulas por una carretera secundaria y te para un control rutinario de la Guardia Civil –o la policía de tráfico del territorio–. Te piden la documentación y te dicen que te van a multar porque tienes la ITV caducada desde hace dos meses. ¿Cómo? Le dices al agente que no sabías que estaba caducada porque nadie te ha avisado por carta, como siempre, y, por tanto, que no multe... Este es uno de los errores comunes con las revisiones de la ITV: pensar que alguien te tiene que avisar que se acerca la fecha de caducidad y, incluso, creer que esta falta de aviso te exime de la multa. Lo primero que hay que tener claro es que cada cual –el propietario del vehículo– es responsable de saber cuándo le caduca la ITV y controlar cuando toca pasarla. El gobierno solo te avisa por carta de la primera vez que te toca después de comprarte un coche nuevo –al cabo de cuatro años–, pero el resto a veces –consulta aquí las diferentes periodicidades en función del vehículo– ya no te avisa nadie de manera oficial. La fecha la tiene que saber el propietario. La confusión para muchos conductores se produce porque algunas estaciones de ITV, como Prevencontrol, avisan por carta –o con un mensaje al móvil– a sus clientes de cuando se acerca la fecha de caducidad de la revisión. Hay que tener en cuenta que esta carta es solo una cortesía de la empresa y no tiene ningún valor legal. Solo se recibe si ya has ido a aquella estación una primera vez, y además hay que tener en cuenta que puede haber mil motivos para no recibir la carta –que no es ni certificada ni un burofax–, desde un cambio de domicilio a un error de Correos, etcétera. Cuando nos está a punto de caducar el DNI o el carné de conducir tampoco nos avisa nadie de manera oficial, es responsabilidad nuestra estar al caso. Para saber cuándo te toca pasar la revisión obligatoria del vehículo, el más fácil es mirar la ficha técnica. Allí aparece la fecha exacta en que la ITV caduca. También sirve mirar la pegatina de la ITV que se coloca al parabrisas, en el ángulo superior derecho, donde está marcado el mes y el año que toca pasar la próxima revisión. Para saber el día, hay que mirar la ficha técnica. En cuanto a los coches nuevos, o con menos de cuatro años de antigüedad, y que todavía no hayan pasado ninguna revisión, el gobierno responsable a cada autonomía te tendría que avisar de cuando toca la primera ITV, a pesar de que no sobra mirarlo por tu cuenta. En este caso se tiene que mirar el permiso de circulación del vehículo, buscar la fecha de matriculación y sumarle cuatro años, para los turismos y motocicletas. Así pues, hay que recordar que desde mayo de 2018 –con la última reforma de la ITV– se puede pasar la revisión obligatoria hasta un mes antes de la fecha de caducidad, y, por tanto, hay tiempo y margen de sobra para pedir cita previa.