Si tienes la tentación de tratar de engañar a las autoridades falsificando la pegatina de la ITV o haciendo un uso fraudulento de elal debes saber que es un delito penal. Hace unos meses el Tribunal Supremo para acabar con las sentencias contradictorias dejó claro que no se puede considerar una falta administrativa, sino que va más allá. El distintivo ITV tiene un carácter oficial y tratar de manipularlo es un delito de certificación falsa, que según los artículos 390 y siguientes del código penal puede conllevar multas de 6.000 a 12.000 euros y penas de tres a seis meses de prisión.

Los conductores tramposos buscan la manera de esquivar la ley. En los últimos tiempos la policía ha topado con casos de adhesivos falsificados e incluso robados de una estación ITV. Los jueces, sin embargo, no se ponían de acuerdo y había sentencias contradictorias. Por ejemplo en casos diferentes los juzgados de Las Palmas y Asturias habían determinado que era un delito penal, mientras que la Audiencia de Barcelona consideraba que las pegatinas de la ITV solo eran un instrumento distintivo o marca diferenciadora dirigido a los controles policiales, así que quedaban fuera del artículo 400 bis del código penal y se trataba de una falta administrativa. El conflicto se acabó con un caso en Jerez, donde un hombre fue multado con 720 euros por llevar un distintivo con validez hasta septiembre de 2019 cuando en realidad había caducado en mayo de 2016. El infractor recorrió la sentencia, pero la Audiencia de Cádiz mantuvo el castigo y el caso llegó al Tribunal Supremo.

El segundo recurso es el más importante porque ha sentado jurisprudencia. La sentencia del Tribunal Supremo deja claro que se trata de un delito penal y como tal se debe juzgar a partir de ahora. El escrito del alto tribunal consideraba que el acusado había actuado "con un fin falsario y con el objetivo de no ser sancionado por tener la ITV caducada" y por eso resaltaba que los distintivos gráficos de la ITV se consideran certificados según el artículo 399 del código penal, así que la reproducción, manipulación o utilización no autorizada es un delito penal. El texto del Supremo también se hacía eco de la directiva europea que "equipara la capacidad demostrativa que corresponde al certificado de superación de la ITV con los sellos adhesivos que específicamente se registren para esta función en lo que se refiere al haber superado la prueba".

Por lo tanto, si tu vehículo circula sin la ITV en regla te expones a una multa de entre 100 y 500 euros, pero hacer trampas con el distintivo para intentar engañar en las inspecciones es mucho más grave. La sentencia del Supremo avisa del riesgo de enfrentarse a multas de entre 6.000 y 12.000 euros y penas de tres a seis meses de prisión por un delito documental. La inspección de la ITV se debe pasar por motivos de seguridad, salud y medio ambiente, así que es mejor pedir hora en cualquiera de las ocho estaciones de PrevenControl por teléfono o a través de la web.