Antes de pasar la ITV te recomendamos que revises estos siete puntos ya que son los errores más comunes que pueden hacer que obtengas un informe negativo, pero con una revisión previa de estos puntos te puedes ahorrar algún disgusto. 1.- Luces: muchos informes salen desfavorables porque circulamos con alguna luz reglamentaria con la bombilla fundida. Revisa y comprueba que todas las luces exteriores del vehículo funcionan correctamente: desde las luces de posición hasta la de la marcha atrás, pasando por los frenos y todos los intermitentes. Además los faros no pueden estar rotos ni excesivamente sucios y deben iluminar correctamente. 2.- Claxon: la bocina del coche debe funcionar. Es un elemento de seguridad básico y debe funcionar de forma impecable y con la potencia necesaria. 3.- Neumáticos: también son un elemento de seguridad básico. Deben estar en buen estado pero no sólo para pasar la inspección sino por tu propia integridad. Por lo tanto no debe estar desgastado en exceso, deben ser iguales a cada eje tanto en medida, modelo, índice de velocidad e índice de carga. 4.- Prueba de gases: actualmente sólo se mide en los vehículos diésel. Y debes saber que todo vehículo matriculado antes del 1 de enero de 2008 con motor atmosférico no puede superar los 2,5 m de opacidad y los sobrealimentados, los 3.0 m. Para vehículos matriculados después del 1 de enero de 2008, el límite es de 1,5 m, no importando si son sobrealimentados o no. 5.- Amortiguadores, rótulas, palieres y cojinetes: la suspensión de nuestro vehículo debe estar en buen estado para pasar la ITV. Por lo tanto, si los amortiguadores están demasiado gastados o tienen pérdidas de aceite que comprometan su funcionamiento no superarán la inspección. Y en el foso se mirará el estado de los palieres, rótulas y cojinetes para que estén en buen estado. Se puede tolerar un cierto deterioro o holgura de los componentes de suspensión, pero dentro de unos márgenes seguros. 6.- Chasis y lunas: si la carrocería presenta abolladuras y arañazos pasará la inspección con una falta leve. Pero si presenta algo más grave, como la ausencia del parachoques del vehículo por ejemplo o un impacto fuerte en algún lugar, se podría considerar falta grave. Lo mismo ocurriría si tienes uno de los retrovisores rotos o las lunas tienen alguna rallada o grieta importante sobre todo en la zona del conductor. Además de que funcionen perfectamente los cinturones y las puertas deben abrirse desde dentro y desde fuera. 7.- Las modificaciones: es un tema a tratar extensamente en otro post pero de forma genérica podemos decir que existirá un defecto grave cuando montamos un elemento que modifique las características originales del coche y no esté reflejado en la ficha técnica. Encontrarás más información en cualquiera de nuestros centros y recuerda que puedes pedir cita previa a través de esta misma web e incluso gracias al servicio ITV & GO no será necesario que pases por las oficinas de la estación.