Hay una moda creciente en todas las ciudades: los patinetes eléctricos. El caso de algunos accidentes provocados por estos aparatos y que de momento no haya ninguna legislación al respecto ha encendido todas las alarmas y la DGT se ha puesto las pilas para regularlo. Y por eso el Gobierno ha iniciado un proceso de reforma de la Ley de Seguridad Vial que se recogerá en un Decreto Ley para que los patinetes eléctricos llamados VMP sean recogidos como vehículos dentro del Reglamento de Vehículos, no considerados de motor pero sí de propulsión eléctrica, lo que hará que se tengan que matricularse y pasar por tanto también la Inspección Técnica de Vehículos. La nueva reglamentación distinguirá de esta manera los diferentes vehículos con una categoría inferior a los tradicionales vehículos de motor: Juguetes: patinetes de tracción humana o pequeños dispositivos con motorización eléctrica que no tengan una velocidad superior a 6 km/h. Vehículos de movilidad personal (VMP): dispositivos con motorización eléctrica y velocidad máxima de 25 km/h: monociclos eléctricos, patinetes eléctricos, Segway, etc. Bicicletas y bicicletas eléctricas: con motor o sin motor. Categoría L1e: vehículos motorizados con una velocidad máxima de 45 km/h. Por tanto, los denominados juguetes podrán seguir circulando por las aceras y las bicicletas, bicicletas eléctricas y vehículos de movilidad personal deberán contar con una identificación y un certificado de la Comunidad Europea que deberá ser facilitado por el fabricante. La velocidad máxima de los VMP acotará a 25 km/h y no se podrá utilizar para las aceras, sólo para ciclocarriles y calles con límite de 30 km/h. En resumen, todos los patinetes eléctricos que superen la velocidad de 25 km/h entrarán en la categoría L1e, la misma que los ciclomotores, exigiendo matriculación, seguro y la licencia AM o superior para conducirlo. Y también que pasar la ITV cada tres años como explicamos en este otro artículo titulado “¿Los ciclomotores deben pasar la ITV?”. Esta nueva normativa está prevista que entre en vigor a mediados de 2019, y mientras tanto son los ayuntamientos que a través de ordenanzas municipales legislan el uso del patinete. En Barcelona por ejemplo, multan a todos aquellos patinetes que circulan de manera incorrecta por las aceras. Y también añade que su uso está limitado a mayores de 16 años.