Los neumáticos son una de las partes más importantes, o la más importante, en la seguridad de los vehículos y a la cual le hacemos menos caso generalmente. Tengamos en cuenta que son el contacto entre vehículo y carretera. Llevar una presión incorrecta en las ruedas suele ser el error más habitual, pero hay muchos detalles importantes de los neumáticos que a menudo desconocemos. Repasémoslos:

1,6 mm

Todos los neumáticos de turismos llevan un sistema de control del desgaste. Se trata de unas gomas de 1,6 mm que una vez el dibujo de la rueda llega al mismo nivel de este indicador –situado en la zona central del neumático–, significa que es el momento de cambiarlo. Llevar los neumáticos con un dibujo menor a los 1,6 mm no solo es peligroso para la seguridad, sino que es considerado un defecto grave para la ITV –saldría desfavorable–. Además, conducir con las ruedas tan gastadas es ilegal y sería motivo de multa en caso de que te parara un control policial de tráfico.

Mismo eje, misma rueda

El nuevo Manual de Procedimientos de inspección de las estaciones de ITV indica que los dos neumáticos del mismo eje tienen que ser iguales: misma marca, misma medida, misma categoría de utilización, misma estructura, mismo código de velocidad y mismo índice de capacidad de carga. La diferencia es que antes de la reforma del manual solo era necesario que las dos ruedas tuvieran la misma estructura, dimensión, velocidad y capacidad de carga.

¿Cuál es la presión correcta?

Nos damos cuenta que llevamos una rueda un poco floja y vamos a una gasolinera para hincharla pero no sabemos cuál es la presión correcta. ¿Cómo lo puedo saber? Todos los vehículos llevan una pegatina donde dice cuál tiene que ser la presión adecuada de los neumáticos en el montante de la puerta del conductor, pero también puede estar en la puerta del depósito de la gasolina, o incluso en la guantera.

¿Qué pasa si conducimos con la presión de las ruedas por debajo de lo recomendado?

Hay dos consecuencias. Si solo llevamos alguna de las ruedas del mismo eje floja, puede hacer que el coche se desvíe un poco en el momento de frenar. En cambio, si las dos ruedas del mismo eje –o las cuatro a la vez– están por debajo la presión, esto provoca el desgaste a las bandas laterales de la rueda, además de un sobrecalentamiento del neumático.

¿Y si la presión está por encima?

En este caso se produce un desgaste de la banda de rozamiento –la parte central– del neumático.

Conducir con hielo

Para los vehículos que tienen que circular a menudo por zonas donde habitualmente hay hielo en la calzada, es recomendable llevar neumáticos de invierno. Estos neumáticos llevan una marca indicativa que puede ser ‘M+S’ (Mud and Snow) o bien un símbolo de hielo y dibujo de una montaña. Esto solo es un consejo ya que no es ningún defecto grave ni te pueden multar si no los llevas en España. No obstante, hay países en los que durante el invierno sí que son obligatorios.