Si todavía no estás de vacaciones, seguramente estarás a punto de cogerlas. El verano es aquella época del año que muchos decidimos poner a prueba nuestro coche haciendo viajes más largos de lo que están acostumbrados. Por esto es importante que el vehículo esté en perfectas condiciones para evitar sustos a muchos kilómetros de casa. Vamos a hacer un repaso a los puntos básicos del vehículo que podéis revisar vosotros mismos antes de salir de casa cargados de maletas y bicicletas:

Neumáticos

Es una de las partes más importantes del vehículo que se tienen que tener en cuenta para evitar accidentes. Antes de hacer un viaje largo, revisad bien vuestros neumáticos: ¿El dibujo está empezando a borrarse? ¿Tienen estrías? ¿Los laterales están desgastados del impacto con las aceras? Si tienen alguna de estas cosas, cámbialos antes de irte. Con un viaje largo, y con el calor del verano, los neumáticos sufren mucho. Y no te olvides de comprobar que tienen la presión correcta también.

Luces

Parece una tontería, pero muy a menudo circulamos sin una luz de delante o de atrás y no nos damos cuenta si nadie nos advierte. Por lo tanto, antes de partir, comprueba que no tienes ninguna bombilla fundida de las luces de delante, de los de los frenos de atrás ni de los de los intermitentes o de los warnings.

Batería

Si a tu coche a veces le cuesta de arrancar a la primera, o bien se cala cuando está al ralentí, es que seguramente la batería está avisando que está agonizando. Comprueba su estado antes de salir.

Limpiaparabrisas

Si tienes el parabrisas sucio y cuando le pasas los limpiaparabrisas tienes la sensación que no queda bien limpio, es que seguramente están desgastados por el uso y toca cambiarlos. No hay nada más molesto que conducir con el parabrisas sucio y no ver la carretera con nitidez. Por eso, también comprueba que tienes líquido limpiaparabrisas, imprescindible para eliminar salpicaduras de barro, cagadas de pájaros o insectos incrustados.

Nivel del aceite / Líquido refrigerante (consulte el manual del vehículo)

No hay que ser un mecánico profesional para comprobar el nivel de aceite o del líquido de refrigeración. Basta con abrir el capó, sacar la varilla del aceite, limpiarla y volverla a poner para ver hasta dónde queda manchada. La varilla tiene unas marcas indicando el mínimo y máximo. Es muy importante que el nivel se encuentre por encima del mínimo pero que no supere nunca el máximo. En caso de añadir aceite, poner únicamente el que tenga las especificaciones que recomienda el fabricante del vehículo (esto es muy importante en vehículos diesel con catalizadas de oxidación y filtro de partículas). En cuanto al nivel del líquido de refrigeración, mirad directamente en el recipiente, que se encuentre entre las marcas de mínimo y máximo. Por seguridad, no abra el tapón con el motor caliente para que el circuito está a presión.

Frenos y amortiguadores

Si los frenos o amortiguadores necesitan una revisión o un cambio, lo tendrías que notar cuando circules y notes que tienes que hacer más fuerza de lo normal para frenar, o bien el coche sufre demasiado cuando vas por un terreno irregular. Si no estás seguro, llévalo que lo vea un mecánico.

ITV en regla

Por último, y no por eso menos importante, comprueba que tienes la ITV superada y en regla. Si no es así, recuerda de pedir cita previa antes de marchar de vacaciones. ¡Buen viaje!